4 de abril de 2008

Me invitan a predicar...

Un hermano que conozco hace años, ha levantado un ministerio en Témperley Oeste, provincia de Buenos Aires, y ha tenido la idea de invitarme para llevar el mensaje de la palabra de Dios el 17 de Mayo, mes del aniversario de su ministerio en esa zona.

El Señor viene hablándome sobre aquello que he de compartir en ese día y sé que será una bendición.

Este hermano, ha prometido bendecirme con una humilde ofrenda de amor, a lo que responderé con una humilde negativa, esperando que ese dinero surgido del esfuerzo de los asistentes esa noche, continúe redundando en un uso propio y saludable en la predicación de la sana doctrina de Cristo.

Sé que muchos en el exterior no podrán estar presentes, y también sé que aún mis compatriotas estarán lejos de este punto de encuentro, pero me es necesario hacerles extensiva esta invitación:

La cita es el Sábado 17 de Mayo de 2008, a las 18:30 horas en el “Centro Cristiano El Resplandor de Cristo” ubicado en la calle Avellaneda 128 de Témperley Oeste, en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

Si llegan a ir, no olviden traerse unos tapones para los oídos porque si me dejan también pienso cantar algunas canciones.

Espero poder conocer a muchos de ustedes allí.

Que el Señor los bendiga a todos. A los que van y a los que por más que quisieran estar, no pueden hacerlo por la gran distancia. De todos modos los amo y me consuela que sientan lo mismo por mí.

Raimundo Baravaglio
www.mensajedefuego.org

Opinión sobre el Campo

He copiado un texto extraído del diario electrónico “Pulso Cristiano”, en relación a diversas posiciones sobre el paro del campo. Posteriormente planteo mi visión del asunto.

Reacciones evangélicas y religiosas por el lock out de empresarios ruralistas
El conflicto entre el Gobierno nacional y organizaciones empresarias ruralistas que rechazaron medidas oficiales con un lock out inédito que se prolongó por tres semanas y provocó desabastecimiento de alimentos y cortes en el autotransporte de pasajeros y mercaderías, motivó diversas reacciones de entidades evangélicas y religiosas. Aquí, una síntesis de esas reacciones, cuyos textos completos pueden solicitarse a documentos@pulsocristiano.com.ar :

1 - La federación ACIERA llamó a la reflexión, para que se sienten ambos sectores en una mesa de negociación a los efectos de poner fin a este conflicto. En un comunicado, la entidad expresó su disposición pastoral para colaborar en cualquier proceso que tienda al diálogo y a la paz de los argentinos.

2 - La Federación de Consejos Pastorales de la Provincia de Buenos Aires afirmó que “la falta de diálogo de ambas partes –gobierno y sector del campo–, nos ha preocupado profundamente, ya que oramos por una Argentina unida, solidaria y pujante y creemos que se puede lograr”.

3 - La Convención Evangélica Bautista Argentina expresó “su profundo anhelo que la situación que hoy nos enfrenta como argentinos, finalice y que mediante el diálogo maduro y responsable se puedan generar las propuestas que permitan superarla”.

4 - Las Iglesias Reformadas en Argentina emitieron una carta pastoral donde recordaron a las entidades patronales ruralistas que “la tierra es de Dios y que su finalidad es ser instrumento de bendición para el conjunto”.

5 - La Comisión Ecuménica de Iglesias Cristianas de la Argentina expresó en un comunicado “su profunda preocupación por la escalada de violencia y división en el país” a causa de la medida empresaria y la respuesta del Gobierno.

6 - La Confraternidad Argentina Judeo Cristiana exhortó a dejar de lado las apetencias personales y pensar en “nuestra bendita Nación, que nos está reclamando sensatez, cordura, equilibrio, justicia y un diálogo profundo y sincero”.

7 - El Diálogo Ciudadano, un espacio integrado por diferentes credos y organizaciones de la sociedad civil, invitó a la sociedad a superar el “momento de tensión y reflexionar acerca de la importancia del diálogo y la convivencia pacífica”.

Hasta aquí las diversas posiciones y opiniones por parte de las distintas organizaciones religiosas.

Yo considero el diálogo como un fluir ordenado y a su tiempo de palabras entre dos o más personas.

No es un diálogo si no escucho a mi interlocutor.

No es un diálogo si me paro en una tarima o palco para decir lo que me venga en gana en contra de ficticios enemigos, a los cuales me encargo (por las dudas) de intentar dejarlos mal parados ante el resto de la opinión pública.

Existen varios actores en este escenario de la actualidad Argentina.

Los productores del campo (agro, avícolas, ganaderos, sojeros, etc), los políticos del gobierno, los políticos opositores, los gremialistas, el periodismo y la gente común.

Mientras se continúe con esta parodia, en donde un sector sólo se les dice: “Shhh…”, a todo el resto de los actores, sin dar la más mínima señal de que algún día serán atendidas sus propuestas, será difícil hallar soluciones al conflicto.

No estoy del lado de ninguno, ni quiero ponerme a favor de nadie. Sólo digo lo que está a la vista. Desde cualquier punto, es posible ver un lado bueno y un lado malo.

La gente del campo plantea cuestiones lógicas con palabras respetuosas y sin agresiones (excepto, por supuesto, lo agresivo que resulta un desabastecimiento de alimentos en el país).

Los gobernantes, con sus discursos más pensados para el bombo que para pacificar la situación, echando más leña al fuego en una clara señal de su pobreza de ideas.

Los gremialistas, que cuando las políticas del gobierno de turno no son las de su propia ideología, son capaces de empujar hasta la destitución a cualquier candidato. Pero cuando lo desean se convierten en los más oficialistas y amantes de la democracia.

Los periodistas, amantes y predicadores de la “independencia” de la información, dando vergonzosas concesiones y volcándose 24 horas enteras hacia un único mensaje. (Ignoro si se habrá tratado de real censura, tal como denunció la oposición).

La oposición, que aparece tan unida (pero sólo en los momentos de caos) para hacer leña del árbol caído, o bien, para arrimar voluntades y esperar sacar ventaja de ello. El resto de los años de gobierno, sólo se dedica a armar bloques de poder pensando en sus propias posiciones electoralistas futuras.

La gente común, que en vísperas de una inflación galopante (y ante la mirada perdida de autoridades que parecieran vivir en una burbuja mágica de eterna felicidad y repleta de bellas pompas cristalinas de auto-elogios y dudosos “logros”) sale a la calle a expresar su desencanto con aquel tipo de proyecto que en un momento creyó, casi ingresando a esa misma burbuja mágica por unos instantes, pero del cual despierta con el sabor de haber sido nuevamente estafada en su buena fe.

Estos son los actores. La trama de esta realidad, atravesó feliz su introducción. Actualmente se encuentra en un nudo complejo de desatar y se avisora un desenlace oscuro.

Conociendo la materia prima con que se cuenta, en este desenlace es posible esperar cualquier cosa. Puede tener un final triste, como puede tener un final feliz, y cualquiera de estos puede durar años…

Todo depende de un diálogo. Sentarse a conversar. Discutir proyectos.

La tregua es de 30 días…

Perdón… Ya casi pasó un día entero, comienza la cuenta regresiva, sólo faltan 29.

El Señor permita que esta tierra tan bendecida por Su mano pueda devolver a quien la trabaja el fruto del trabajo de sus manos. Que el Señor arranque todo tipo de mentira de la boca de quienes deben arremangarse y ponerse a trabajar, en lugar de dedicar su tiempo a dar discursos.

Gracias por esta tierra tan rica, Señor. Danos sabiduría para que nos alcance a nosotros y también para que podamos compartir con otros pueblos arrasados hoy por hambrunas en todo el mundo.

Danos generosidad y coherencia al administrar los recursos de Tu creación para hacer justicia al pobre y al hambriento.

Danos inteligencia para tomar decisiones sabias y no caer en la arrogancia de los necios.

Proveenos las herramientas para alcanzar metas de bendición que incluyan a todos, y no sólo a unos pocos.

Amén !

Raimundo Baravaglio
www.mensajedefuego.org

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La Cuenta Cuentos

Dejo este post, pues gracias a ella quizá mi esfuerzo literario salte al fin hacia la fama y los grandes estudios de Hollywood, o los teatros de Broadway, comiencen a llamarme una y otra vez gracias a la solidez de mis argumentos…

Bueno. No es para tanto…

Lo cierto es que una docente conocida, quien se dedica a sus 59 años a contar cuentos e historias, ha salido en el suplemento zonal del diario Clarín en Vicente López, provincia de Buenos Aires.

Un fuerte aplauso para Juana Figueroa !!!

Y que sigan los éxitos. A Juana le entregué cierta vez mis cuentos y me pidió uno para ponerle voz e interpretarlo, lo que me llenó de satisfacción y me ayudó a amar más la tarea de escribir. Son esos gestos que mantienen encendida la mecha.

juanitafigueroa_enclarin.jpg

(Haga clic en la imagen para verla en tamaño completo)

Maestra de Campo

Por la pereza del tiempo
el otoño estaba tibio,
ya que en el Chaco, el verano
es como dueño del sitio,
y a veces demora en irse
sin importarle el destino.
Por eso es que aquella tarde
cuando bajó a la estación
del lerdo tren que vino,
su cuerpito era una brasa
por nuestro clima encendido
y se quedó en el andén
como asustada y con frío,
por ser mucha juventud
pa’ terreno tan arisco.
A más, mujer, buena moza
y en pago desconocido
.
Y allí se quedó parada
en vago mirar perdido
por querer disimular
su temor a estar tan sola
y sin saber el camino.
Pero al momento nomás,
las toscas manos de un gringo,
callosas de tanto arar
y de pelearlo al destino,
se acercaron bondadosas
y con ternura de niño,
le dieron la bienvenida
en nombre de la escuelita
que hace mucho la esperaba,
triste en medio del monte,
para alegrar a sus hijos.
Subieron al viejo carro
de aquel colono sufrido,
y comenzaron a andar
entre una nube de polvo
por el reseco camino.
Cuando llegaron al rancho
la noche ya había encendido
sus farolitos del cielo
y el canto arisco del grillo.
Y fue por eso, tal vez,
que entre las cuatro paredes
de aquel su humilde cuartito,
una angustiosa tristeza
entraba a clavar cuchillos
como queriendo matar
esa noble vocación
que en su pecho había nacido.
Pero le llegó la mañana,
y el sol con todo su brillo
desdibujó las tinieblas
que habían querido torcer
las huellas de su destino.
Y aunque llorando por dentro,
masticando soledad
en aquel lejano sitio,
puso firmeza en el paso
y fue a buscar el amor
de aquel puñado de niños
que hace mucho esperaban
en la escuelita de campo
clavada en Pampa del Indio.
Y desde entonces su vida
se hizo horcón de guayacán,
se hizo paredes de adobe,
se hizo terrón para el quincho.
Y armó con todos sus años
aquel rancho para el alma,
con un letrero invisible
que decía en letras de amor:
aquí hay saber y cariño.
Y fueron treinta los años.
Y fueron muchos los niños
que luego se hicieron hombres
y mandaron a sus hijos.
Ella no pudo tenerlos
porque la flor de su vida
se marchitó entre los montes
y nunca llegó el amor
a golpear en la ventana
de su rancho de cariño.
La escuela le había pedido
hasta ese sacrificio:
que se quedase soltera,
porque precisaba intacto
todo el amor que tuviera
para entregarlo a los chicos.
Y en eso de darlo todo,
un tibio día recibió
en una nota oficial,
algo que la estremeció:
después de mucho esperar
el Consejo le anunciaba
que había sido jubilada
en premio por su labor.
¿Era premio o era castigo? -
mil veces se preguntó.
“No se vaya señorita,
quédese a vivir aquí,
si nosotros la queremos,
¿por qué se tiene que ir?”.
Esas voces, y unas manos
que se agitaban sin ruido,
fueron únicos testigos
de aquella amarga partida.
Ella entraba en el olvido.
Allí dejaba sus años,
allí dejaba su vida.
La polvareda del sulky
y manitas color tierra,
fueron su único homenaje
en aquella despedida.
Adiós, señorita Rosa…
Adiós, maestra de campo…
En Usted a todas les canto,
los maestros de mi tierra.
No sé si mi estrofa encierra
y expresa lo que siento.
Pero tan sólo pretendo
oponer a tanto olvido
mi simple agradecimiento,
ya que la Patria les debe
el más grande y merecido
de todos los monumentos.

Autor: Don Luis Landriscina.

Autor: Don Luis Landriscina. Humorista, Contador de cuentos y anécdotas.
Este texto fue rescatado del libro “De todo como en galpón” de editorial Imaginador. Libro que el autor dedicara (entre otros) a la ternura de sus padres adoptivos: Doña Margarita y Don Santiago.

Hermana abusada. Crónica de un abuso.

El vínculo familiar en el abuso suele ser un agravante en cuanto a lo legal.

Ignoro los aspectos legales del abuso pero, aunque considero que existen herramientas para hacer frente a un abusador con artillería legal, no creo que sean suficientes (como en muchos otros ejemplos y tipos de daños) para combatir las heridas que van por dentro.

¿Es suficiente el evangelio para sanar heridas tan profundas?

Largo es el camino y el proceso para desandar violencias injustificadas hacia nuestra persona. Aún en el camino del Señor, vemos que no es suficiente (muchas veces) con el consejo, con la reprensión, con la predicación, ni con las reuniones de sanidad interior entre otras “soluciones evangélicas” tan distantes de lo que la biblia enseña.

Es compleja la mente del ser humano, pero sencillo el evangelio.

Personalmente creo en el poder del evangelio, y sé que es suficiente para cambiar las vidas y restaurar a las personas, pero no me fío del evangelio en el que se suele creer actualmente.

El evangelio es poder de Dios. Puro, eterno, ilimitado y accesible para los cristianos. De eso se trata pues, Él es nuestro padre. Hemos sido engendrados por el evangelio (eso dicen las escrituras). Heredamos por tanto el caudal divino de poder necesario para estar de pie frente a cualquier cosa que nos pueda suceder en este mundo.

Aún así, existen etapas en donde nuestra antigua naturaleza (llamada “carne” por el apóstol Pablo) intenta que veamos la realidad con la mirada que teníamos de las cosas antes de conocer a Dios.

El conflicto muchas veces es severo. Por momentos lo es tanto, que nuestra fe y hasta nuestras propias convicciones cristianas, tan firmes hasta hace un minuto, comienzan a tambalear de modo peligroso.

Es parte de la lucha que mantenemos mientras estamos de paso por este período corto de tiempo al que llamamos vida.

Pues bien. Hace pocos días, una hermana en Cristo, me comentó de su dolor. Casualmente hablando de temas relacionados a mi familia y a ciertos comentarios que hice sobre mi hija, ella mencionó lo siguiente rompiendo en llanto en el transcurso de su comentario:

- “¡Cómo se ve que la querés a tu hija!” - y prosiguió:

- “Yo no tuve una infancia en donde fuera amada. Mi madre nos abandonó cuando éramos muy pequeños. Mi padre bebía alcohol y siempre estaba borracho. Nos colgaba de una cuerda que tenía para colgar la ropa y allí, desnudos con frío o calor, nos castigaba con latigazos de tres tiras.”

- “Nos gritaba cosas como: “Así van a aprender estos hijos de la prostituta!” refiriéndose a nuestra madre.”

- “Con el tiempo crecimos y por un tiempo vivíamos con nuestra abuela.”

- “Desde edad muy temprana, nuestro padre nos prostituía con sus amigos con el único propósito de obtener un poco más de vino… La imagen que tengo de mi propio padre no es buena. Tampoco la de mi madre.”
- “Más adelante escapé y viví por mucho tiempo en la calle, de donde fui rescatada por el Señor”.

- “Pero mis problemas, aún en la convivencia con otros cristianos, siempre me produjo problemas”.

Lamentablemente no he podido escucharle más tiempo. Mi trabajo en relación de dependencia me impidió mantener un diálogo más prolongado para conocer cuál es su estado actual en Cristo.

Pero no es el único problema. Ya he recibido mensajes de personas que han padecido violaciones, abusos y maltratos por parte de familiares (padres, hermanos, etc). En todos los casos, el resultado es una fe debilitada por el conflicto de no poder “encajar” en el marco de esta sociedad perfeccionista (tanto más en el ambiente cristiano), en donde todos estos temas son verdaderos “tabús” que de una vez por todas deberían ser puestos sobre el tapete y conversados a fondo.

Sólo quería escribir estas líneas para no olvidar. Para que otros también recuerden. Generalmente siempre tenemos alguna marca de nuestra infancia que recordamos como cosa no deseada.

Que el Señor los bendiga !!!

Raimundo