17 de septiembre de 2007

Sobre un comentario que he recibido...

Recibí de parte de la hermana Débora el siguiente comentario:
"Yo quisiera que leas malaquias 3:8 y lo analises si estas en lo correcto y pienses si realmente es el señor quien te hablo y no tu mismoen levitico 27:30 dice que el diezmo es de jehova y por tal yo ser humano no debo cuestionar lo que su palabra dice."

RESPUESTA de Proferay, administrador de este blog.

Hebreos 8:6-7 dice:
“Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.”

Estamos sujetos a las condiciones de un nuevo pacto. Vivimos bajo el amparo del Nuevo Testamento.

En este “nuevo pacto” (llamado así por el Señor, no lo soñé, ni nació en mi corazón…) somos libres verdaderamente si creemos en Aquel que Dios ha levantado de los muertos y cuyo nombre es sobre todo nombre que se nombra en este siglo y en el venidero: Jesús.

Gracias a la presencia del Espíritu Santo que habita en mi corazón y me lleva a tener un celo por las cosas de Dios, es que vengo estudiando este tema hace ya unos años.

¿Me ha dolido dar el diezmo mientras lo hice, pensando que eso era lo que el Señor quería de mi?

No. Lo hice con un corazón sincero y el Señor me bendijo mucho.

¿Me bendijo por dar dinero y ser fiel al 10%?

No. Me bendijo por tener un corazón generoso. No por la cantidad que he dado.

¿Cambió mi corazón y ahora no es generoso? No. Quizá es más generoso que antes. Pero…

“Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha” (Mateo 6:3)

Pero no sólo eso, también tengo más conocimiento de ciertas cosas que se enseñan como cosa “sin equa non” y esto, hermana, y no otra cosa, es lo que me duele en lo más profundo del alma.

¿Cuál es el requisito para ser salvo? Creer en Jesucristo, aceptarle como Señor y Salvador de nuestra vida.

¿Es un requisito dar el diezmo? No. ¡De ningún modo!

Quienes afirman lo contrario (debo decir, casi la mayoría) citan textos del antiguo testamento a mansalva, queriendo justificar lo injustificable.

¿Debemos dar para la obra de Dios? Por supuesto que sí! ¿De qué otro modo podría sostenerse el ministerio cristiano si no es mediante ofrendas?

Es nuestra obligación cristiana el bendecir a aquellos que nos enseñan, nos guían y nos pastorean.

Pero…

¿Nos enseñan? ¿Nos guían? ¿Nos pastorean?

Habría que analizar en el paso de los años, si tu vida ha sido verdaderamente pastoreada, guiada y enseñada conforme a las escrituras, o meramente basándose en textos, de textos, de textos, de textos de otros cristianos……(hayan sido éstos “grandes” cristianos, maestros, pastores o líderes de la iglesia cristiana).

La palabra de Dios es clarísima: Quien busca encuentra, no tiene más remedio que encontrar. Pero para eso debe buscar.

¿Qué es buscar? ¿Leer libros cristianos que nos dicen qué es lo que la biblia nos quiere decir?

¿No será más interesante pedirle nada menos que al Espíritu Santo en humildad que nos abra los ojos a aquellas cosas que están escondidas a nuestros ojos naturales?

Sepamos andar en el Espìritu. Sepamos oir al Señor. Si aprendemos a escucharle, muy difìcilmente el diablo, o cualquiera que venga con doctrinas, tradiciones y filosofías humanas pueda apartarnos de la verdad.

Hermana, gracias por tu planteo. Espero de todo corazón que el Señor quite la venda que posees.

La cual yo también tenía en un momento. Pues creía por años que el diezmo tenía validez en la actualidad y que Dios pretendía de mí fidelidad en este campo.

¿En qué vehículo piensas que andaría Jesús si anduviese por la tierra? ¿En bicicleta o en un Mercedenz Benz último modelo con GPS, reproductor de DVD y pantalla de plasma? ¿Sabes cómo me lo imagino? (Piénsalo) Me lo imagino caminando o en bicicleta.

Quizá alguien diga: - Pero no podría recorrer el mundo para llevar su mensaje a todas las naciones, yo creo que usaría toda la tecnología a su alcance.Quienes piensan así, no conocen el corazón del Señor. Él estaría caminando entre la gente. Sería tal el tumulto, que muchos vendrían de otros países para ver las maravillas que Él hace.No necesitaría gastar un solo centavo en viajar en avión porque todos vendrían a Él.

Pero actualmente vemos que los ingresos de la iglesia corren a convertirse en grandes centros de espectáculos, con luces, imágenes, rayos láser, fuegos de artificio, humo, burbujas, y todo tipo de efectos especiales. Los “líderes” no pueden movilizarse si no es mediante autos carísimos (imagínate que si el Señor los ha “bendecido” tanto en sus ministerios deben dar la “imagen” de que esa bendición también ha sido material y para ello deben ostentar). Ni qué hablar de sus “guardaespaldas”… ¡Por favor, hermana, abre los ojos!

Mientras, a dos asientos de distancia, hay un hermano que no consigue trabajo, que ora con fervor pero que las circunstancias no le son propicias y…. nada hacemos.

Peor aún: ¿Has notado los grandes estómagos de los niños que mueren de desnutrición en la India y África?
Pues… Las organizaciones “cristianas” que reciben donativos para los misioneros que están “a la buena de Dios” en medio de situaciones críticas, utilizan esos fondos primero en pintar sus sucursales, en pagar a sus empleados (que muchas veces son familiares de algún directivo, no hacen nada útil y deberían ser despedidos), o quizá invierten en una mejor lámpara para sus despachos o en un “mejor modelo” de teléfono celular o de PC para hacer su trabajo “como es digno del Señor”.

Todas estas desfachateces “cristianas” son moneda corriente, hermana. La mala administración, el gasto inútil e improductivo (no te imaginas a cuántos millones de dólares asciende en el mundo) es causa de la mala doctrina del “diezmo”.

Es obvio que cada vez que se toca el tema, muchos me planteen sus versículos bíblicos y sus doctrinas “de mi pastor”.

Personalmente creo que en las congregaciones existe una decadencia fatal. No así en la Iglesia de Jesucristo, la cual es una sola, y que Él vendrá a buscar.

Te ruego que veas el video: El Arrebatamiento que he puesto en mi sitio. Muchos se quedarán aquí. Entre ellos, los que hacen un mal uso del evangelio.

Que el Señor te bendiga.

Raimundo

Jesús y los milagros

Cuando Jesús caminó entre nosotros trayéndonos el mensaje del reino de los cielos, lo hizo con innumerables señales y milagros.Éstas señales y milagros, sólo acompañaban el mensaje.Seguían al mensajero, en lugar de precederlo.

Generalmente el milagro ocurría luego de una enseñanza.

En sus últimos tiempos de su ministerio, su fama ya era tan notoria que en donde existía la necesidad de un milagro, se le acercaban para solicitárselo. Tal es el caso de la mujer que tocó el manto de Jesús y la hija de Jairo en el mismo pasaje.

Si bien las señales eran necesarias para traer fe a una generación que la había perdido, no eran la causa de su mensaje.

Jesús no utilizó los milagros y las señales para hacerse conocer a sí mismo, sino para dar fuerza y credibilidad a su mensaje. Fueron necesarios para dar a conocer a los hombres que Dios mismo era quien en medio de ellos.

Por otra parte, recuerdo la simplicidad en el comentario que realizó el hermano Mel Tari en relación a los milagros que sucedieron en la isla de Soe en Indonesia durante su ministerio en la década de los ‘70.

Él hizo referencia a que cuando tenían que cruzar hacia otra isla, por no tener puentes para hacerlo, ni botes, caminaban sobre las aguas. Esto sucedió por varios años hasta que nosotros edificamos un puente y ya no requerimos de un milagro para caminar por las aguas. “Dios es práctico”, concluyó.

Del mismo modo, los avances de la medicina son tantos que en muchas ocasiones, los hombres han dejado de lado la soberanía del Señor por sobre nuestra salud.
Por eso es que cantamos con alegría “El Señor es mi Sanador”, pero corremos al médico ante cualquier síntoma.

Del mismo modo nos sucede ante cualquier eventualidad de la vida. Corremos a refugiarnos bajo los adelantos tecnológicos a los cuales nos hemos acostumbrado con elegante holgadez. Sólo acudimos al Señor cuando nos estamos hundiendo y no funcionó aquello del puente…

Que el Señor nos alumbre y nos permita crecer en sencillez para creer como un niño en Su poder para sostenernos en cada área de nuestra vida.

Los milagros son actuales y accesibles. Sólo depende qué escojamos nosotros:

¿Preferimos la solución de Dios?

¿Optaremos por salir a flote con nuestras “propias” herramientas?

¿En cuál cristianismo estamos creyendo?

¿En qué Dios creemos que estamos creyendo?

Que el Señor les bendiga !!!

Raimundo

La ley, el Sábado, el Diezmo…

Temas recurrentes… Pero cada vez más actuales.

Transcribo un escrito en un foro cristiano.

La carta a los hebreos nos dice claramente que la Ley del AT está
abolida:
Hebreos 7:11-12Pues bien, si la perfección se alcanzara por el
sacerdocio levítico - pues de él recibió el pueblo las leyes -, ¿qué necesidad
había ya de que surgiera otro sacerdote a la manera de Melquisedec, y no “a la
manera de Aarón”?Porque, cambiado el sacerdocio, necesariamente se cambian las
leyes.
Hebreos 7:18-19De este modo queda abrogado el precepto precedente, por
razón de su ineficacia e inutilidad, ya que la Ley no llevó nada a la
perfección, como introducción a una esperanza mejor, por la cual nos acercamos a
Dios.
Así que hay que tener cuidado de andar siguiendo leyes
obsoletas.DLB.


Es cierto.

Pero para aquellos que consideran el diezmo como actual, digo:

TAMPOCO EL DIEZMO ES ALGO QUE DEBA CUMPLIRSE COMO INGRESO FIJO PARA LOS LIDERES CRISTIANOS.

Una pastora, luego de que le hice el planteo sobre el tema y buscamos en la biblia lo que ella aportaba para defender lo indefendible, me dijo:

“¿Pero entonces cómo se va a sostener un ministerio?”

La respuesta es tan sencilla como todo lo demás en Dios. Sólo que tenemos ojos de pato y no sabemos comprender lo que está delante de nuestros ojos.

MEDIANTE LAS OFRENDAS.

Yo jamás mencioné que un ministerio debiera sostenerse por su cuenta sin el apoyo de la congregación.

Basta leer lo que sucedió con el pueblo de Dios en Éxodo 36:3b-7 donde dice:

…Y ellos seguían trayéndole ofrenda voluntaria cada mañana. Tanto, que vinieron todos los maestros que hacían toda la obra del santuario, cada uno de la obra que hacía, y hablaron a Moisés, diciendo: El pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado que se haga.

Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento, diciendo:
Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más; pues tenían material abundante para hacer toda la obra, y sobraba.

¡Qué ejemplo de sustento! Realmente es válido dar para la obra de Dios. Pero, léase lo que acabo de escribir: PARA LA OBRA DE DIOS, no para cualquier cosa que se diga que es la voluntad de Dios.

¿Se dieron cuenta? No menciona en absoluto el diezmo, sin embargo, el pueblo (conociendo que tal obra provenía genuinamente de Dios) trajo dinero hasta que sobrara.

¿Fue necesario un culto de prosperidad? ¿Fue necesario llamar la atención a la gente para que ofrende?

NO !!!

Sólo fue necesaria una palabra de Dios dada a Moisés (Éxodo 25:2):

“Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda; de todo varón que la diere
de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda.”

Es necesario ser responsables con nuestras ofrendas. El Señor nos pedirá cuenta a nosotros en forma individual sobre el uso que hemos hecho de nuestras finanzas personales. De nada sirve aquí plantear eso de que:

“Bueno, pero si mi pastor me dijo que dé… yo voy a ser obediente y voy a dar, si utiliza mal el dinero luego tendrá que rendir cuentas él ante el Señor…”


Él seguramente rendirá cuentas de su negligencia, fantasía ó mentira, pero nosotros deberemos responder por la desición que hemos tomado con lo que el Señor puso en “nuestras” manos.

Lo que me indigna, es que se utilice la ley (en los casos que conviene…) para hacer que los líderes de congregaciones tengan una confianza en el ingreso mensual que les termina haciendo caer en diversos errores, por no hablar de los muchos pecados de egoísmo, indiferencia, arrogancia, ostentación y demás que tan a menudo se observan en ciertos ámbitos muy “ungidos”.

¡Ay! ¡Perdón! ¿Dije “me indigna”? ¿Caerá fuego del cielo para consumirme por mis dichos?

Pues, el Señor mismo, con santa indignación por los errores de su época hizo un gran alboroto tirando las mesas de los vendedores en el templo.

¿Existirá un modo santo de indignarse? Yo creo que sí. Y mucho más en la actualidad, en donde se ven muchos excesos al respecto.

Las congregaciones deben sostener a sus líderes mediante las ofrendas. Además, a través de ellas, debe darse atención a las personas de menos recursos, en lugar de darles una palmada en la espalda para que oren por un empleo ó por una “lluvia milagrosa” de dinero por parte del Señor.

Nunca está de más orar por un empleo, o por una bendición que supere nuestro entendimiento, pero… ¿Dios lo quiere así?

La ansiedad que poseen algunos líderes por pagar todas sus deudas contraídas por tener mejores salones, mejores efectos de sonido, humo y lásers, mejores micrófonos, mejores filtros para el audio… ¿es necesaria?

¿Debe un pastor preocuparse por esto o por la salud de las almas?

¿Mejora la salud de las almas con un micrófono que suene mejor?

Si así fuera, Cristo hubiera venido en esta época, ya que contaría con mejores sistemas de sonido que en la época en que vino, en donde debió hacer uso de su sabiduría para aprovechar los vientos, los accidentes geográficos y las mareas para que su voz llegara a todos los oyentes.

Muchos me han dicho: “Yo no enseño que sea obligatorio el diezmo”, otros me dicen: “No es necesario guardar el día de reposo”.

Pero basta que alguien hable en relación al diezmo para que indiquen lo necesario de que persista, y aún a aquellos que no consideran el Sábado como el día de descanso, basta que uno no asista a una de sus reuniones de Domingo para que (en mayor o menor medida) sea uno considerado poco menos que un hereje.

Me he cansado de plantear estos temas, pero lo seguiré haciendo vez tras vez, ya que no me anima ningún fin de lucro personal, sino la sola ambición de que todo el pueblo de Dios conozca lo sutil que el diablo suele mentir a las mentes que Cristo ha hecho libres por su sacrificio en la cruz.

Somos libres en Cristo… ¡Mucho más de lo que imaginamos!

Que el Señor los bendiga !!!

Raimundo


El uso del velo… ¿mandamiento?

Extraído de un foro cristiano.

Originalmente enviado por bettelcasadDios

He leido varias posiciones con respecto al uso del velo, pero sinceramente me ha sorprendido tanto ver que algunos hasta dicen que es un mandamiento y el que no lo usemos es una transgesiòn de la ley, con honestidad nunca vi en la ley de Dios en el AT, escrito que debiamos usar el velo y si es en el NT Jesus hablo de obedecer la ley de Su Padre y de un mandamiento nuevo que reune todos los antiguos y no creo, pues no he leido toda la Biblia (soy nueva creyente) que El haya hecho referencia a esto; se que Pablo lo hizo, pero cuando hablo a las mujeres en Corintios para diferenciar las nuevas convertidas de las mujeres de la calle, pero al final le dice que se dejen crecer el cabello, pues el cabello nos es dado en lugar del velo o me equivoco, si es asi disculpen mi ignorancia, que opinan ustedes? Dios los bendiga

Hola Hermana,

Verás…

Te encontrarás con tantas versiones sobre este tema como letras “a” en toda la biblia.

Sólo entrégate con alma, mente y cuerpo a la guía del Señor mediante el poderoso Espíritu Santo que te ha dado para recibir revelación de Dios sobre todas aquellas cosas que te producen alguna duda.

No permitas que la guadaña de la doctrina de hombres te envuelva en los errores en que solemos caer en nuestros primeros pasos.

Aférrate con uñas y dientes a lo que has creído y no permitas que tu fe sea movida por tonterías ajustadas a la mente de quien malinterpreta los escritos bíblicos.

Te envío una gran bendición y ruego al Señor que por todos los medios guarde intacta esta, tu juventud en lo espiritual, que como irás viendo en días sucesivos, encontrará lazos que tiendan a convencerte de que los errores son ciertos y las verdades, mentiras.

No creas a nadie que ponga en duda lo que has creído. Aférrate al Señor y lee Su palabra.

Si bien es necesario que estés involucrada en algún espacio físico en el cual compartir tu experiencia entre otros que afirman creer lo que tú, mantente siempre alerta a las “nuevas corrientes” que quieran arrasar lo que el Señor sembró en tu corazón.

Lo que Dios ha puesto en tu vida es único. Verás que es grato caminar confiando en esa presencia que ahora habita contigo en tu corazón.

Recuerdo que en el momento en que comprendí que Dios, siendo tan inmensamente grande, había aceptado mi arrepentimiento y vino a morar en mi corazón, lloré por horas.

Comprendí que era un simple punto minúsculo en tan gran universo, y sin embargo, por algún propósito que no alcanzaba a comprender del todo en ese momento, Él, Dios mismo, estaba haciendo de mi corazón su habitación.

Es indescriptible ese momento. Guárdalo y cuídalo con tu vida. Pues Él es el único que puede darle verdadero sentido y dirección a tu caminar por este mundo.

Bien, sólo me resta bendecirte y rogarle al Señor que haga de tí una persona útil en Sus manos para llevar el evangelio a toda criatura.

Raimundo