19 de octubre de 2009

Comunicándose con arena !

He visto varios videos de una joven artista ucraniana, quien recientemente ha ganado el concurso Got Talent (en Argentina: “Talento Argentino”), que realmente me ha dejado sin palabras.
En su arte, que es poco usual, ya que utiliza un efecto bien logrado de música, iluminación y sobre todo su habilidad creativa para trabajar con arena (sí !!! arena !!!) logra comunicar sin palabras un mensaje emotivo y profundo.
Quien desee visitar estos vínculos, sé que no se verá defraudado.
Llama la atención la facilidad para cambiar de ambiente en el transcurso de la historia.
El primer video está dividido en dos partes debido a su extensión, pero vale la pena todo su contenido.
1a parte: http://www.youtube.com/watch?v=8yYcEX5O5a4
2a parte: http://www.youtube.com/watch?v=heMgid4rkzU
http://www.youtube.com/watch?v=vay-u0OjoRI
http://www.youtube.com/watch?v=D4vGJP7ZCfM
Todos sus videos: http://www.youtube.com/user/xensand

El error más frecuente

“Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis ignorando las escrituras y el poder de Dios (Mateo 22:29)”
Los mensajes actuales de prosperidad y ofertas generalizadas de las necesidades de la gente, son moneda frecuente en nuestros púlpitos.
Es cierto que el Señor promete beneficios sobre nuestras vidas, pero no lo hace como cosa que deba ser exigida ni “reclamada” en oración.
Las cuestiones materiales y relacionadas a nuestro sustento diario, llegarán a nuestras vidas como consecuencia de hacer lo correcto y justo delante de Dios.
Muchos valoran el estado espiritual de un hermano, líder o pastor, de acuerdo a las “bendiciones” materiales que ha alcanzado.
Por cierta lógica (cuya raíz es más diabólica que santa y que está fuertemente arraigada en las mentes materialistas) se juzga “espiritual” a un hombre por poseer cierto status social y nivel económico, el cual se relaciona erróneamente con una especie de beneplácito de Dios que ha funcionado como generador de dicho “status” por los servicios prestados a Su obra.
Ese modo de ver el evangelio es una herejía lisa y llana.
De hecho, los que fomentan tales ideas, viven buscando textos bíblicos que amparen su postura, desechando el conjunto del mensaje de Dios.
El Señor nos alerta:
“la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee“. (Lucas 12:15)
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas“. (Mateo 6:33)
Lo que debemos buscar es en primer lugar el reino de Dios y su justicia. Las cosas que serán añadidas, debemos “desatenderlas”, dado que Dios se encargará de suplirlas cuando sea necesario.
¿Acaso nos dice Jesús que debemos preocuparnos por alguna de las añadiduras? ¿Nos alienta a vociferar en tono de exigencia al Padre para que nos sustente?
NO !!!
Nos enseña a olvidar estas cosas en Sus manos, ya que Él se ocupará de ellas.
Nuestra responsabilidad es otra, a saber: Estar atentos y responder al llamado de Dios a cada momento en el que se requiera nuestra participación en este mundo para dar a conocer el Evangelio a toda criatura.
Para lo demás, Dios nos será suficiente.
Que el Señor te bendiga !!!

Pensamiento positivo versus Fe

Mucho se ha hablado en las congregaciones cristianas sobre el “pensamiento positivo”.
Se han escrito libros en base a esta idea de verlo todo color de rosa aún cuando hablemos de temas negros. Se ha dicho que una perspectiva negativa o “no positiva” se encontraría encuadrada dentro de la frialdad espiritual o, en el mejor de los casos, se trataría de una ausencia de fe, o de un caso de fe debilitada.
Cuando se arenga desde los púlpitos a poseer una visión positiva de las cosas, ¿a qué se apunta?
¿A pensar que las cosas van a ir mejor, cuando Dios ya dijo que la maldad aumentaría a medida que nos acercamos al fin de los tiempos?
¿A no prestar atención a los deslices de la fe, de ciertos ministerios, hacia objetivos netamente materiales y egoístas?
¿A no juzgar las cosas que el Señor detesta como, por ejemplo, a los pastores que dicen “El Señor me ha dicho” cuando Dios no habló?
Hace unos días leí, en el diario Clarín, una nota sobre la empresa Telecom Francia acerca del suicidio de varios de sus empleados.
Sarah Dumas, quien es coach de servicios de atención telefónica al público de esa empresa, dijo lo siguiente tratando de explicar el problema:
“Los gerentes de recursos humanos han enloquecido.
El clima laboral se ha vuelto irrespirable, no quieren escuchar hablar de stress y sólo de pensamiento positivo.
Por causa de la presión, va a haber más suicidios“.
Muchas congregaciones actuales, sobre todo las “mega” son excelentes fábricas de autómatas que siguen un patrón establecido de tareas para el “bienestar y crecimiento” de la iglesia.
Muchos de estos seres, viven en un nivel de stress sin precedentes, pero al cual no pueden renunciar porque necesitan “pensar en positivo” en forma constante, no dar señales de que están atravesando stress y dar una “imagen de victoria” cueste lo que cueste. Ya sabemos que muchos cristianos en la actualidad fingen un buen nivel espiritual (u ocultan su calamitoso estado) añadiendo trabajo y actividades a sus vidas, para ser considerados “fieles”.
Prácticamente se ha convertido a algunas de estas congregaciones en empresas bien gerenciadas, con muchos miembros que participan obedientemente de todas las actividades que se les proponen mientras van dejando en el camino al que le cuesta caminar.
En estas congregaciones, no hay lugar para los débiles. No existe espacio para los perdedores. No se admiten pensamientos contrarios o que disientan con la Voz de quien lleva el mando de las mismas (y no es precisamente la voz de Dios, sino la de quien se siente autor del “éxito” aparente que descansa debajo de sus pies).
Encontrar un líder es cosa compleja. ¡Muy compleja! Líder podría llamarse a quien atravesando tal nivel de vanidad, reconoce públicamente que ha equivocado el rumbo. Tonta cosa es pensar que existirá alguien capaz de renunciar a tantas posesiones. El joven rico es un garbanzo al lado de algunos “líderes” actuales.
Si mal no recuerdo las palabras del apóstol Pablo, en Romanos 15:26 decía:
“Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén.”
Las ofrendas que sostenían a Pablo eran “suficientes”. No aceptaba Pablo ninguna abundancia material, sino espiritual. Cuando solicitaba algo a sus ovejas, mayormente era oración en su favor, pero no dinero.
El dinero se reunía y se utilizaba “para los pobres que hay entre los santos”.
Alguno dirá: “Bueno, pero en la época de Pablo no existía la imprenta, hoy existen otros gastos en el ministerio”, y yo digo: ¿Alguien puede creer que el dinero de las ofrendas y los mal “exigidos” diezmos, van a cubrir gastos del ministerio solamente?
Yo les aseguro que no es así. Ya que el ministerio principal de la iglesia debe ser el ayudar a los hermanos que están sin trabajo. A los pobres. A los enfermos. A los débiles en la fe, para que no claudiquen.
Pero… ¿En qué se gasta entonces el dinero que debiera servir para sostener a los más pobres de nuestros hermanos?
En luces láser, en efectos de humo, en mejores micrófonos, equipos de audio, teléfonos celulares de última generación, también en automóviles que no podrían haber adquirido de otro modo, sino gracias a la lana que de las ovejas se han provisto, o sea… en vanidades. Aún podríamos poner en esta lista la cantidad de dinero invertido en la publicación de libros llenos de palabras huecas, adornadas con versículos para dar sensación de veracidad a genuinas herejías doctrinales.
¿Exagero? Leamos Ezequiel 34:2-5 :
“Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños?
Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas.
No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.
Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo, y se han dispersado.
Lamento no poseer el tiempo suficiente para meditar a fondo estas cuestiones y plasmar aquí un desarrollo más profundo de lo planteado.
Mis tiempos son cortos actualmente, con mucha tarea laboral secular para sostener a mi familia en un grado que raya la indigencia, con problemas de salud, problemas de dinero, problemas alimentarios…
¿Suena a queja? No se equivoque hermano. Nunca fui más feliz en el Señor que ahora. Mis tiempos serán escasos, pero mi corazón está agradecido a Dios por este período que sabrá acortar cuando así lo desee.
A estas alturas, cualquiera en la “mega” me habrá tildado de “falto de fe”, “hipócrita”, “traidor”, “frío espiritual”, “carnal”…
Gracias a Dios, mi comunión con Él en la actualidad no conoce límites y es precisamente atravesando este breve desierto que he conocido el secreto de Sus revelaciones.
Existe un oasis espiritual para cada uno de Sus hijos. En Juan 6:45, Jesús dice: “Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios.”
Podemos tener comunión con el Señor y ser enseñados por Él. ¿Imposible? No me gusta esa palabra y menos viniendo de Dios. Jesús mismo lo dijo, no lo he inventado yo.
Siento un gozo inmenso cuando descubro cada día un nuevo significado para los versículos que antes leía en forma “pre-masticada” por otra persona que a su vez había aprendido lo que estaba enseñando gracias a otra persona (y así sucesivamente).
Hoy Dios manifiesta Su revelación día a día y no temo a nada. Lo que vivo lo vivo en la confianza de saber que Él está en forma permanente a mi lado.
Me he encontrado con cientos de hermanos heridos, que por no estar congregándose sienten que ya no son cristianos.
Les aclaro que no es así y les devuelvo las ganas de leer la biblia, de aprender que otros se han equivocado al inculcarles la culpa por cuestiones meramente tradicionales, y me voy feliz cuando veo nuevamente brillar esos ojos con la luz del Señor.
Muchos, al darme a conocer como cristiano, desconfiaban de mis intenciones. Luego, al notar que no les pido su dinero (ni lo deseo), no les pongo pautas o reglas (jamás ha servido de nada), les invito a regresar a la lectura de la biblia y a conocer al Dios que les enseñará lo que necesitan saber. Nada más.
Hacer la obra de Dios no es tan difícil y produce mucho fruto. ¿Que no lo ves en mi vida? Lo siento. Que no lo veas, no significa nada para mí. ¡Él sí lo ve!
Que el Señor te siga bendiciendo !!!

Hacia dónde va la iglesia?

El gran error en el que han caído muchas congregaciones consiste en creer que los métodos que en un momento dieron un aparente buen resultado, deben prolongarse y de algún modo “canonizarse” cual si se tratase de un mandamiento tardío, enviado desde el cielo, para alcanzar el crecimiento espiritual.
Leemos en la Biblia que el crecimiento lo da Dios. Unos riegan, otros siembran, otros cambian la tierra que se ha viciado… pero el crecimiento no viene de ninguno de estos trabajos.
Lo importante está en reconocer que existen múltiples formas en la manifestación de la gracia del Señor. No hay fórmulas mágicas.
Las “células” pueden ser una etapa de dicho crecimiento, pero lo sano sería despegar de una buena vez del asiento para hacer algo realmente útil para Dios en la sociedad, en lugar de aumentar las horas de calentar asientos.
Los grandes movimientos masivos de beneficencia, que suelen pregonarse y escucharse en nuestro entorno evangélico actual, podrían ser un paliativo para “movilizar” a los rumiantes que ya conocen toda la liturgia de memoria pero sólo la ponen en práctica puertas adentro.
Ahora bien, el objetivo de tales eventos debiera ser una pista de despegue para muchas otras obras, no tan esporádicas y mediáticas, sino más estables y comprometidas.
Nada que se haga en favor de los que más sufren será mucho. Siempre existirán cientos de miles de necesidades que no se podrán cubrir.
Urge la mención del “Nombre” -el Nombre sobre todo nombre, el de Jesús- en todo lugar, en todo tiempo y en toda ocasión. En lugar de llevar a cabo un impacto al estilo Tsunami -con efecto inverso, claro- sería más útil una inversión de esfuerzo en obras duraderas y voluntarias en todo pueblo y nación. Esto agradaría mucho más al Señor que el efecto “toco y me voy” al que están acostumbradas algunas zonas de evangelización por excelencia.
Tal pareciera que son útiles los espacios de extrema pobreza. A través de ellos, podemos mostrar una bondad espectacular cada cinco o diez años, llevar alimentos, medicamentos y ropa, lucir nuestras convicciones cristianas, y luego regresar puertas adentro para deleitarnos viendo los videos de nuestro gran gesto en nuestras cómodas butacas…
Que el Señor nos despierte a tiempo…

El reino de Dios

En la lectura que sigo del libro “Encuentre a Dios en lugares inesperados” del periodista cristiano Philip Yancey, me encontré con interesantes reflexiones que espero resumir con éxito a continuación:
“¿Juzga Dios a las naciones como a entidades nacionales?
El Antiguo Testamento ciertamente muestra a Dios lidiando con entidades nacionales: los profetas hicieron bajar juicio sobre Israel y Judá, también sobre Filistea, Asiria y Babilonia. Pero el Nuevo Testamento parece presentar un importante cambio: Ahora Dios está trabajando y no es principalmente a través de las naciones, sino a través de un reino invisible que trasciende las naciones.
Jesús destacó el “reino de los cielos” como el foco central de la actividad de Dios sobre la tierra.”
“Cada vez que se aproxima una elección, los cristianos debaten si este o aquel candidato es un “hombre de Dios” para el gobierno.
Tengo dificultad para imaginar a Jesús meditando en si Tiberio, Octavio o Julio César era un “hombre de Dios” para el imperio.
Lo que sucedía en Roma estaba en otro nivel completamente diferente al Reino de Dios.
El apóstol Pablo se ocupaba mucho de cada iglesia en Galacia, Éfeso, Corinto y Roma, pero no encuentro ninguna indicación de que él se ocupara de “cristianizar” el Imperio Romano.”
Algunos historiadores argumentan que la iglesia perdió de vista su misión original a medida que se acercaba al trono del poder.
Mientras las naciones se deslizan, yo estaré trabajando y orando para que el Reino de Dios avance.”
“El Evangelio de Jesús no era ante todo una plataforma política.
En el tiempo de Jesús las personas que lo veían como su salvador político, de continuo estaban aturdidas por la elección de sus compañeros. Se hizo conocido como el amigo de los recaudadores de impuestos, un grupo claramente identificado con los explotadores extranjeros.
Aunque denunciaba el sistema religioso de sus días, trató con respeto a un líder como Nicodemo, y aunque habló sobre el peligro del dinero y la violencia, le mostró amor y compasión al joven rico y a un centurión romano.
En pocas palabras, Jesús honró la dignidad de cada persona, ya sea que estuviese de acuerdo con él o no.”
“Cuán difícil es recordar que el Reino de Dios nos llama a amar a la mujer que acaba de salir de una clínica de aborto (y, sí, incluso a su doctor), a la persona promiscua que está muriendo de SIDA, al acaudalado propietario de tierras que está explotando la creación de Dios.
Si no le puedo mostrar amor a tales personas, entonces necesito preguntarme si he comprendido el evangelio de Jesús.
Por naturaleza, un movimiento político traza líneas, hace distinciones, pronuncia juicios; en contraste, el amor de Jesús cruza a través de las líneas, trasciende distinciones y dispensa la gracia.
Si mi activismo aleja tal amor, he traicionado Su reino.”
“Más y más me temo que la iglesia se vea como un enemigo de los pecadores.
¿Cómo puede uno sostenerse en un alto nivel de pureza moral, mientras al mismo tiempo muestra gracia a quienes no cumplen esas normas?
Damos servicios de labios para afuera diciendo que «odiamos el pecado mientras amamos al pecador», pero, ¿cuán bien practicamos este principio? Con demasiada frecuencia los pecadores no sienten que la iglesia los ama y que a su vez continúa alterando su definición de pecado, precisamente lo opuesto del patrón de Jesús.
Un cambio importante en la historia tuvo lugar con el emperador Constantino, quien fue el primero en legalizar el cristianismo y hacerlo una religión subsidiada por el estado. En esa época, su reino parecía ser el mayor triunfo de la fe: ahora el emperador estaba usando los fondos del estado para construir iglesias y patrocinar conferencias teológicas en lugar de perseguir a los cristianos porque no lo adoraban. Tristemente, el triunfo no vino sin un precio. El estado comenzó a nombrar obispos y otros oficiales de la iglesia, y creció una jerarquía que casi era una réplica de la jerarquía del mismo imperio. Los obispos cristianos pronto comenzaron a imponer la moralidad sobre la sociedad en general.
Me di cuenta, mientras meditaba sobre la vida de Jesús, cuánto nos hemos alejado del equilibrio divino que él estableció para nosotros. Cuando escucho los sermones y leo los escritos de la iglesia contemporánea, en ocasiones detecto más de Constantino que de Jesús. El hombre de Nazaret era uno sin pecado, amigo de pecadores, un patrón que nos debiera convencer sobre ambos aspectos.”
Queda claro que los hombres solemos “acomodar” el mensaje de Dios para diversas ocasiones, según nos conviene.
Por momentos, cuando necesitamos mostrarle sus faltas a un amigo (porque nos ha ofendido y nos tomamos las atribuciones de hacérselo saber “a la luz de las escrituras”), le ofrecemos los pasajes más cercanos al juicio que podamos encontrar.
Difícilmente tomemos la misma medicina cuando los que nos encontremos en dificultades seams nosotros mismos (o aún en desobediencia).
Pero sabemos utilizar la Palabra de Dios para terceros, sin aplicarla en los mismos términos sobre nuestras propias conductas íntimas y cotidianas.
Es aquello que Jesús mencionó tantas veces:
“¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo?“
Mateo 7:3, NVI (Nueva Versión Internacional).
Podemos ver las cosas como el Señor las ve. Es difícil pero es posible. Una vez que nos ejercitamos en la gracia de Dios, deja de ser un camino amargo para transformarse en un dulce sendero.
Que el Señor te bendiga !!!

Líderes: “Aún no ha venido mi hora”

Jesús pasó 30 largos años de su vida sin ejercer su ministerio.
Muchos líderes de la actualidad quizá le hubieran dicho: “Es tiempo que sientes cabeza! Deberías hacer algo para Dios !!! ¿Vas a estar toda tu vida simplemente trabajando con tu padre en la carpintería y leyendo la Torah los Sábados ???”
¡Qué desperdicio de tiempo! Parece que a Dios nada lo apura para lograr “objetivos” en Sus proyectos.
En la actualidad muchas ovejas son presionadas en forma externa a que pongan manos a la obra YA !!! debido a necesidades externas y apremiantes de un ministerio determinado:
“¡Debemos alcanzar las 10.000 almas para Dios en este año!”
“Es necesario evangelizar toda la península!!!”
Dios se mueve de maneras muy diferentes.
Yo lo he comprendido y espero en Él las directivas. Mucho me ha guiado (y me guía aún) hacia Sus caminos vez tras vez. Pero en Dios no es necesario correr, sino escuchar la voz de Dios dando la señal de largada para la tarea.
No es posible forzar el crecimiento de vegetal alguno, del mismo modo, no es posible acelerar la maduración de un corazón para que esté listo para la obra de Dios.
Por otro lado, el Señor necesita soldados dispuestos para entrar en combate en determinado momento. El que un cristiano salga corriendo sin estrategia, disparando palabras sin tener idea de lo que dice o afirma, no garantiza que produzca fruto (aún cuando levante una biblia en su mano y afirme que “Dios así lo ha dicho!”).
No hay mejor cosa que entrar en acción cuando Dios desea que actuemos. Pero, por otro lado, no hay peor cosa que entrar en batalla cuando nadie nos ha dicho que lo hagamos.
Yo por ahora permanezco en quietud aguardando Su orden de entrar en acción. (Salmo 46:10).
Su madre, se acercó cuando faltaba vino en una fiesta y el Señor le dijo: “¿Qué tienes conmigo mujer? Aún no ha venido mi hora”. Posteriormente a esto, luego de sus primeros 30 años, comenzó su ministerio.
El ministerio de Jesús duró unos 3 años. “¿No podría Dios haber aprovechado mejor los 30 años anteriores?” se dirá alguno. Pues, al parecer, no era conveniente para los planes de Dios que así fuera.
No es bueno empujar a las ovejas a que se muevan cuando Dios no las envía. Debemos tener en cuenta que los tiempos de Dios no se ajustan a los de nuestras organizaciones, instituciones, planes de evangelismo, cruzadas y reuniones de milagros, sanidad, o santidad…
El Señor es quien dirige Su obra como Él ha proyectado. Debemos estar atentos a Su dirección y evitar hacer intentos infantiles por “mejorar” Sus designios.
Hermano, espera y confía en el Señor y Él hará.
Que el Señor te bendiga !!!

La isla de las flores (cortometraje de Jorge Furtado, 1989)

Me tocó ver un video IMPRESIONANTE !!!
Creo que es muy educativo y nos debe llamar la atención en algún punto, o bien hemos perdido totalmente la sensibilidad para prestar atención a la realidad que sucede a nuestro alrededor…

El exterminio judío.

Dejo para consideración de los lectores este documento de importantísimo valor histórico y que nos deja innumerables enseñanzas sobre la naturaleza humana.

Alemania, 15 de Marzo de 1933.
Las elecciones en Alemania se llevan a cabo en un ambiente de intimidación.
El partido nacional socialista, apoyado por el partido nacional alemán, gana por mayoría absoluta.
Adolf Hitler pide de inmediato que le concedan plenos poderes. Poderes que permitirían al gobierno promulgar leyes sin necesidad de pasar por el procedimiento constitucional.
El 14 de Julio todos los partidos son declarados ilegales.
El nuevo modelo político se funda directamente sobre la relación entre el Führer y las masas.
“Hitler es Alemania y Alemania es Hitler” se dijo, “El pueblo alemán se resume en Adolf Hitler”.
El 2 de Agosto de 1934, con la muerte de Hindemburg, Hitler asume los cargos de presidente y de canciller.
Sólo a él juran fidelidad los soldados.
Sólo él puede promulgar leyes.
La maquinaria del estado totalitario llega a su perfección bajo el mando de su carismático jefe, dueño de las más modernas técnicas de propaganda y comunicación de masas en prensa, radio y cine, a través del uso sistemático del terror.
Finalmente aparece el arista antisemitista del nazismo como eje de la bandera de una raza superior: la misma de Hitler.
Los judíos son los responsables de la muerte de los judíos hace 2000 años.
Ellos son los asesinos de Dios. Ellos los desmitificadores de la sagrada forma.
Preparan a la población para lo que vendría más tarde.
Sin embargo, la persecusión de los judíos también son un instrumento para los objetivos del nazismo en el poder.
Necesitan un “chivo expiatorio” sobre el cual concentrar la agresividad y el malestar de las masas. Un grupo social sobre el que descargar la responsabilidad de las dificultades económicas (y el rencor popular), y sobre el cual ostentar la omnipotencia terrible del aparato de represión del régimen.
Las finanzas judías son consideradas como las responsables de la disolución de los ahorros de los buenos padres de familia alemanes.
A causa del asesinato de un diplomático alemán en París a manos de un estudiante judío, durante la noche del 9 de Noviembre de 1938, se desencadena en toda Alemania una enorme furia, la llamada “Noche de los cristales”, la noche en la cual aparece con toda su violencia la campaña contra los judíos alemanes.
Las sinagogas serán incendiadas en todo el país. Millares de personas serán arrestadas y enviadas a los campos de concentración.
Mediante un decreto se obliga a los judíos, víctimas de la violencia, a resarcir los daños al Estado.
En la entrada de la ciudad hay carteles que dicen “Judíos prohibidos” y “Judíos fuera!”. Tampoco pueden entrar en los parques.
Se les ofrece optar por el trabajo forzoso o abandonar el país.
Elián, sobre el lago Ginebra. Representantes de 32 países se reúnen en una conferencia sobre los refugiados.
Nadie quiere a los judíos provenientes del Tercer Reich.
Muzzolini decide quedar bien con Hitler y adhiere a las políticas antisemitas, formando parte de la SOA.
Los judíos comienzan dejan de ser considerados personas. Se los va reuniendo en diversas zonas a la espera de los trenes que los llevarían a los campos de concentración nazis.
Aparece el proyecto eutanasia (conocido también como T4) para eliminar a los que tengan defectos psíquicos o físicos.
Sólo existe lugar para los sanos, para los fuertes.
Se utiliza por primera vez en el Campo de Concentración de Bozen el óxido de carbono en botella: un gas para matar.
El nazismo empieza a transformar los campos de concentración, antes destinados a la reeducación de los opositores al régimen, en verdaderos campos de exterminio.
Mayo de 1939: Algunos judíos alemanes son autorizados a embarcarse en un barco que los llevará hacia Cuba. Felices de poder escapar de la realidad de la locura nazi, cerca de 900 judíos suben con la esperanza renovada.
Al llegar a Cuba, se les niega el desembarco en la isla. Los tripulantes envían un telegrama a los Estados Unidos, solicitando al presidente Roosevelt un asilo temporal. Su petición cae en el vacío. Estados Unidos no deroga sus férreas leyes sobre inmigración. Los judíos están obligados a regresar a Europa, donde acabarán finalmente en los campos de concentración nazis.
1º de Setiembre de 1939. Hitler invade Polonia. Comienza la Segunda Guerra Mundial.
Lo que parecía imposible se hace realidad. Miles y miles son confinados a vivir en circunstancias casi incompatibles con la vida, en humillantes condiciones y en la más inferior de las categorías.
Verano del ‘41. Los nazis invaden Rusia.
Centenares de miles de prisioneros de guerra rusos se encuentran en manos de los alemanes.
Reciben órdenes de matar a todos los enemigos, judíos y opositores en el campo de batalla o en los campos de concentración.
En los territorios ocupados se lleva a cabo un plan secreto. Políticos, opositores y todos los judíos son maltratados por las fuerzas especiales nazis.
Es el inicio del genocidio de los judíos.
15 de Setiembre de 1941.
Aparece en el Tercer Reich la estrella de David sobre las chaquetas de los judíos. Muchos judíos las llevaban cosidas con orgullo.
Después de dar vía libre a la “solución final” (el exterminio definitivo de los judíos), sólo quedaba un obstáculo de índole técnico:
¿Cómo llevar a cabo una masacre de tales dimensiones?
¿Cómo hacer más eficaz el exterminio, sin restar energía al esfuerzo bélico?
¿Cómo deshacerse del resultado del exterminio?
La opción del fusilamiento resulta económicamente inviable.
No hay proyectiles para todos y supone una excesiva carga de trabajo.
En Auschwitz se fusila a 25.000 deportados, pero pronto se dejará este método por otro igualmente eficaz pero menos costoso.
Se perfecciona un método que se utilizó en Treblinka.
Se crean las cámaras de gases en Auschwitz con una capacidad de eliminación de 10.000 personas. Se trata de los primeros homicidios usando el tristemente famoso “Cyklon B”. Los cuerpos de las víctimas son quemados.
Las mujeres se rasgaban la ropa en busca de alguien que se compadeciera de ellas. Los soldados de las S.S. apuntaban a la cabeza de las que lloraban y simplemente gatillaban.
A las 4 de la madrugada, se realizaba una llamada en donde eran elegidos quiénes seguirían con vida. Generalmente los que eran vistos como más fuertes y útiles para trabajar. El resto era enviado a las cámaras de gas.
“El trabajo te hace libre” dice un cartel en la entrada de Auschwitz. Para pocos afortunados, esas palabras eran realidad.
Para el final de 1941 ya habían matado a medio millón de judíos.
En la primavera de 1942, en vísperas del cumpleaños del Fhürer, se coincide en que Auschwitz debe convertirse en la maquinaria de la muerte de todos los judíos. Pero debe mantenerse en secreto.
Comienzan a circular rumores sobre el horror que ocurre en Auschwitz. Las historias son tan descabelladas que son difíciles de aceptar por la razón humana y se consideran más bien una fantasía. No sería posible que estuviera sucediendo realmente lo que algunos se arriesgaban a contar… ¿o si?
Nadie conocía el verdadero destino de las deportaciones. Ni tampoco su conclusión final.
En una oportunidad una mujer se acercó a un soldado con su hijo, y aterrorizada le dijo: “Máteme”. El soldado, levantó la cabeza del niño para ponerla junto a la de la mujer y disparó a través.
La gestión de los campos es confiada a unos 20.000 soldados adiestrados científicamente para cultivar instintos de odio, dominio y opresión.
Entre los prisioneros se elegía a quienes debían hacerse cargo de quemar a las víctimas y reducir las cenizas al menor tamaño posible. Quien se resistía a colaborar, sencillamente se lo eliminaba.
Muchos de los que realizaban esta tarea, tarde o temprano eran reemplazados, ocupando el lugar de víctimas.
El pensamiento de quienes podían permanecer en el trabajo, se basaba en la esperanza de supervivencia: “si hago lo que dicen, quizá sobreviva”.
En el ámbito médico, los campos de concentración son un paraíso de investigación único. Miles de seres vivos sobre los cuales poder investigar sobre diversas áreas de la ciencia. Probar una vacuna contra el tifus. Valorar la resistencia al ruido, a la altura, etc.
Existían otros campos de concentración, como por ejemplo Terezin, que funcionaban como una pantalla al horror de Auschwitz. Allí en Terezin, se reunía a diversas personalidades del arte, la música, etc., ya que la idea principal de la SOA era mantener ocultos el horror y la masacre.
Se autoriza una inspección de la Cruz Roja meticulosamente grabada por las cámaras de las S.S.
A los representantes se les enseña una estructura con jardines, laboratorios artesanales y huertos cultivados por los prisioneros.
Los prisioneros recluidos en Terezin, tienen que exhibirse y ser exhibidos para demostrar que les tratan bien.
Partidos de fútbol que sólo duran lo necesario para ser alcanzados por las cámaras. Rebanadas de pan con margarina que se les entrega a los prisioneros. Todo es falso. Necesario para mantener ocultas las atrocidades del régimen nazi hoy y también en los años venideros.
Es suficiente tocar una sola zanahoria de los huertos para que te maten inmediatamente.
La ropa de los prisioneros es ropa de escena llegada expresamente desde Berlín.
Una vez acabada la visita de la Cruz Roja, todos son enviados a morir a Auschwitz: los jugadores de fútbol, el público, los músicos, las niñas con sus rebanadas de pan, los operarios de los laboratorios artesanales, los pequeños comediantes…
Toda persona que aparece en la grabación para la Cruz Roja es eliminada en la cámara de gas, para evitar que quede algún testigo de la falsa imagen presentada por los nazis.
El plan de exterminio es tan inhumano que ni siquiera ellos pueden permitirse hacerlo evidente.
A veces, recordar es parte de un proceso que nos prepara para el futuro, el cual por lo general es incierto.
Tenemos un futuro que esperar y que vivir. No queda más remedio que enfrentarlo, sean cuales sean sus requisitos. Pero con la convicción de que haremos lo mejor de nosotros por ayudar a los que más sufren.
Lejos estamos…

Congregación por tradición (por Gabriela Ibarra)

Este texto lo copié de un blog de Gabriela Ibarra, profesora de historia y teología. Lo cito textual:
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; Y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre una cosa somos.” Juan 10:27-30
Cualquier experimento intelectual de valorar la resistencia y vigencia de la congregación cristiana como Institución formal (que es parte del Cuerpo de Cristo) en estos días y en estas Américas actuales puede francamente llevarnos con mucha facilidad hacia involuntarias incongruencias. No obstante, la paradoja no es un peligro del que hay que huir, sino una simple muestra de que nos hace falta seguir pensando al respecto. En nuestro continente salen voces dobles, unas anunciando el “fin del reino congregacional” y otras reivindicando la forma congregacional llamándole “La” iglesia a sus grupos de reunión.
Ahora bien, me referiré a los grupos congregacionales que conozco y conocí, sin querer hacer aquí una generalización mayor a la posible.
En principio, no estoy muy segura -teológicamente hablando- que de verdad haya una palabra bíblica con hermenéutica incontestable que contenga el imperativo de reunirse en una comunidad institucionalizada y designada para la asamblea de creyentes en Jesucristo. Que tengamos testimonio histórico de que los primeros cristianos lo hacían en sus circunstancias particulares no puede formar parte de ningún cuerpo doctrinario bíblico.
La imitación de costumbres no admite absolutización dogmática y toda institución nacida de una perpetuación de las costumbres no puede ser obligatoria.
Al simple testimonio histórico de aquel siglo lo rescatamos en vistas de mantener una tradición, es una valoración necesaria de nuestra historia. Pero nos sería recomendable también atender a este siglo donde estamos contextualizados, y ver sin miedo ni asombro que la tradición de la asamblea puede variar y que no es saludable la rigidez absoluta de la cultura relativa.
La vida de ekklesia1 (que no de episynagoge2) en nuestros tiempos y en algunos de nuestros países se está convirtiendo –o la han conseguido convertir sus líderes- en una política de concurrencia ineludible, la cual ya es vivida con malestar e insatisfacción, por causa de la obligatoriedad como principio sostenedor y por causa de la identificación con la salvación meritoria.
La mala transformación de la tradición de ekklesia1 no puede ni debe –en honor a esa tradición- ser impuesta como una carga por la cual se luche y se sobrelleve a modo de sacrificio.
¿No nos detenemos siquiera a pensar si hemos oído bien según Marcos 4: 23-24 y según Lucas 8:18 antes de convertir en mandamiento una exhortación pastoral de Hebreos 10:24-25?
Porque el marco de considerarnos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras de ese texto de hebreos se da en el ámbito de episynagoge2 y no necesariamente y exclusivamente en el de ekklesia1.
En el tiempo histórico en que se escribió el texto de Hebreos, el contexto mundial era muy diferente al nuestro de las Américas. Nosotros aquí no tenemos la fe cristiana prohibida por los estamentos religiosos y ni gubernamentales. Los cristianos de entonces se convocaban a unas asambleas secretas de las cuales hoy nosotros no tenemos por qué imitar, a no ser que en algún país de los nuestros, un presidente nos persiga para exterminarnos, o la religiosidad oficial nos declare exterminables.
Para preservarnos como cuerpo de creyentes bajo una severa persecución política y dictatorial, la ekklesia1 convocada en forma de alarma y de resistencia es una necesidad impuesta por las malas “condiciones” históricas, pero no existe en las Escrituras un mandamiento sobre la concurrencia, el cual por causa de inasistencia esté siendo quebrantado.
Existe la apostasía como renuncia a la fe cristiana, pero no existe la figura de “deserción congregacional” punible.
Es verdad que en muchos casos particulares, una persona que renuncia a la fe cristiana obviamente no concurre a la asamblea cristiana. La apostasía daña simultáneamente a ekklesia1 y a episynagoge2. Pero es verdad también que lo inverso no se da siempre por relación matemática.
De modo que no se puede acusar a un cristiano de “apóstata” sólo por haber abandonado la institución cultural de la que era miembro.
En nuestras Américas todavía se enseña y se amedrenta homiléticamente a los cristianos mediante el mensaje de que el abandono de la membresía es un automático abandono de Dios. O que fuera de la asamblea lo único que le espera al cristiano es una vida de pecado y perdición, de frialdad espiritual, de desintegración anímica, de malas obras y de indiferencia moral. Como si la asamblea fuera una garantía preservadora de todas esas desgracias descritas y no –como ha llegado a ser en muchos casos- la precursora y la propulsora de la adversidad de los fieles y de la incredulidad de la gente.
Esto es especialmente cierto en las comunidades donde se relaciona a los “haceres” congregacionales con la identidad cristiana genuina. Cuanto más presente, visible y activa esté una persona en la ekklesia1, más madurez cristiana se le atribuirá, cosa que por cierto es un embuste o una simple ilusión, además de un pre-juicio que nadie está autorizado a emitir.
¡He llegado a escuchar a algunos pastores decir que la ekklesia1 es un modelo dado por Dios para el crecimiento de su Reino!
Un cristiano puede prescindir de la ekklesia1 histórica, cultural y tradicional sin que por ello esté prescindiendo del acto de episynagoge2 ni de la fe en Jesucristo.
No es que Jesucristo no pueda estar presente en todas las formas culturales de ekklesia1, es justamente lo contrario lo que intento decir: Que Jesucristo puede estar presente también en todas las formas de episynagoge2 cuando los que creemos en Él nos reunimos en su Nombre, sea en ekklesia1 o fuera de ekklesia1.
Los que elegimos momentáneamente o definitivamente estar fuera de ekklesia1 no somos los que predicamos el abandono congregacional y no lo promovemos ni lo difundimos como solución a las aberraciones eclesiales. Al contrario, la predicación en contra de la libertad de los creyentes cristianos sale precisamente del institucionalismo exclusivo, por rencor y por despecho. Debido a que la gente abandona las dogmatizaciones culturales pero no abandona a Jesucristo ni deja de ser parte de Su Cuerpo, a las cofradías enfermas les da rabia que Jesucristo no eche fuera a los que le buscan.
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(1) Ekklesia: Asamblea popular griega que extraía “fuera de” un gran grupo de personas otro grupo menor de personas, que compartían la discusión y las tratativas de un tema único con un fin particular. Por analogía se usó para iglesia cristiana.
(2) Episynagoge: “Colección o Recolección, convocatoria a”. Por analogía se usa para reunión alrededor de la sinagoga, fuera de la sinagoga, no necesariamente dentro de la sinagoga, puesto que a veces ni los dejaban entrar o los echaban a pedradas. Eran libres de crear una ekklesia en donde pudieran llevarla a cabo. Sabían bien que el Logos moraba en ellos y no en los edificios. Nosotros lo hemos olvidado y hemos llevado la analogía demasiado lejos.

Nuestro “talón de Aquiles”

El siguiente párrafo fue extraído de Wikipedia. Posteriormente a su lectura, hago una reflexión que espero les sea de provecho.
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El talón de Aquiles es una expresión que se emplea para referirse al punto flaco o débil de una persona o cosa: “La avaricia es el talón de Aquiles de Fernando“.
Tiene su antiguo origen en la Ilíada, epopeya griega de Homero. Este poema está protagonizado por el héroe Aquiles, prácticamente invulnerable desde que fue bañado de bebé en las aguas sagradas del río Estigia por su madre Tetis. Sin embargo, su madre lo sostuvo por el talón derecho para sumergirlo en la corriente, por lo que ese preciso punto de su cuerpo quedó vulnerable, siendo el único lugar de su cuerpo en el que Aquiles podía ser herido en batalla.
Así, durante el asedio de Troya, batalla final de la guerra librada entre griegos y troyanos, Paris mató a Aquiles clavándole una flecha envenenada en el talón.
Por esta historia recibe también su nombre el tendón de Aquiles.
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Se suele decir que todos tienen su “talón de Aquiles”. En otras palabras, se suele dar por entendido que todos somos débiles en algún punto.
El apóstol Pablo dijo:
“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”
2ª Corintios 12:7-10
Dios mismo ha permitido que permanezca en nosotros un aguijón, que nos “abofetee” para mantenernos a raya en cuanto a nuestro orgullo de considerarnos importantes por aquello que somos, o por lo que hacemos, o por todo aquello que los demás ven en nosotros.
En el momento en que este “aguijón” deje de molestarnos, será porque ya no estaremos viviendo en nuestro cuerpo carnal. Mientras debamos participar de la vida humana tal como la conocemos (carnal, sujeta a pasiones, finita), no podremos evitar el padecimiento que nos provocará nuestro aguijón (sea cual sea el que Dios nos haya asignado).
¿Acaso esto debe alentarnos a quitar dicho aguijón o a apartarnos de la realidad actual de vivir en el cuerpo? Yo creo que pensar de este modo sería un error.
El apóstol nos dice que “por amor de Cristo”, se seguiría gozando de los padecimientos que llegaran a su vida en virtud de experimentar el poder de Dios que, tal como el Señor mismo le dijo, era perfeccionado en él precisamente gracias al aguijón.
En otras palabras, el aguijón que te molesta, el “talón de Aquiles” que tu enemigo ha encontrado y está utilizando para zarandearte, no es más que una herramienta en las manos de Dios para que puedas observar el inmenso poder que Dios posee para vencer esas pequeñeces que ahora ves como gigantes invencibles.
Para el Señor no existen los Goliat que puedan arrebatar o poner en ridículo tu fe.
Quizá por un tiempo parezca existir una extraña inclinación de la balanza y el enemigo puede estar sacando cierta ventaja momentánea.
La victoria final de toda lucha estará en tus manos si permaneces confiando en Dios.
Si pensamos seriamente, el día que Jesús fue llevado al sepulcro, luego de padecer de modo lento y brutal, nadie daba garantía alguna de que saldría de ese terrible ataque. Sin embargo venció a la muerte y Dios lo glorificó.
Cuanto mayor es la lucha, tanto más grande es la victoria que el Señor pondrá en tus manos.
Que el Señor te bendiga !

El que se cree ser algo, no siendo nada.

Pasé por el blog de la Monja Guerrillera (otra vez en línea) y me topé con un texto que me hizo reflexionar.
Algunos pueden encontrar el tono de ese blog un poco ácido. Pero es indudable que en muchos aspectos nos lleva a reflexionar sobre cosas que desde el púlpito se evitan tratar a fondo.
La frase que me parece que no tiene desperdicio es la siguiente:
“Necesitamos ser presentables viendo como impresentables a los que pecan de manera diferente a la nuestra”.
La misma está extraída del post:
“Amo al pecador pero no amo el pecado │ Clisé sin retorno”
“Porque el que se cree ser algo,
no siendo nada,
a sí mismo se engaña.”
Gálatas 6:3
Siempre me considero un pecador perdonado.
Lo único que me distingue de un pecador que aún desconoce la gracia de Dios no ha sido precisamente un mérito personal.
Es más, Jesús me envía a dar a conocer esta gracia y muchas veces (torpemente) juzgo quién es digno de recibirla. Es como si creyera que de algún modo hubiera merecido algo de todo lo que Dios me ha dado.
Si algo merecía no era precisamente este perdón. Sin embargo, la moto del juicio está siempre en marcha y rugiendo con su motor tan seductor como para que me suba en ella y muestre mis peores condiciones humanas.
Que el Señor les bendiga y les permita reflexionar sobre estas cosas.

La crisis, según Albert Einstein

No importa que lo haya dicho el loco lindo más conocido, lo importante es su significado y su lógica.
“No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ’superado’.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”
Hasta aquí el texto, espero que les haya resultado alentador como lo es para mi.
Que el Señor les bendiga !
Raimundo Baravaglio